Como Músico Profesional, enriquecido por los conocimientos de mis maestros del conservatorio de Lima Josafat Roel Pineda, con los conocimientos adquiridos con la metodología Suzuki y de la escuela de la vida, puedo llegar a destacar las grandes bondades que la música les provee a cada uno de mis alumnos.
La filosofía de vida que les imparto a mis alumnos mediante la música, es la de un triunfador. En mi clase, ellos dejan en la puerta toda dolencia, toda preocupación y cansancio, e ingresan al aula para disfrutar de la música; siendo la música un disfrute, van adquiriendo a la vez en su mente la filosofía del triunfador, por lo que aprenden a convertir lo imposible en posible, lo difícil en fácil, lo negativo en positivo, lo aburrido en divertido. Esto hace que cada uno de mis alumnos sea exitoso en su vida de estudiante y en su vida profesional.
Los resultados demuestran los logros alcanzados por cada uno con su propia dificultad; dado que cada uno tiene su propia historia, sólo algunos de los cuales les relataré:
He tenido alumnos que en mayor o menor medida tienen cierto recelo de presentarse en público, pero también tuve dos alumnos que llegaban al extremo de tener pánico escénico y se ponían a llorar, no querían tocar frente a sus compañeros en recitales internos. Sus padres estaban preocupados porque presentaban extrema timidez, dado que saludaban y se escondían detrás de sus mamás, pero las dinámicas de aprendizaje y los recitales que a menudo tenemos han permitido que estos alumnos aprendan a dominarse a sí mismos y tengan dominio sobre el público. Hoy en día son personas con gran temple, capaces de decidir y hacer algo sin temor, con la virtud de una gran responsabilidad adquirida a nivel de líderes.
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